Llegando a L'Entreforc, la luz consigue filtrarse hasta el fondo del torrente © Foto: Gabriel Lacomba

AVENTUREROS EN SA FOSCA

Sabías que...

La práctica del barranquismo combina técnicas procedentes de la espeleología y del alpinismo y puede definirse como la progresión por el lecho de un torrente que se ha abierto paso entre las montañas formando un barranco, asumiendo toda la variedad acuática o rocosa que puede presentar el recorrido: tramos con poco caudal o incluso secos, otros tramos con charcas y pozas profundas o con cascadas de diferentes alturas. Por lo tanto, el barranquismo consiste en ir superando estos cambios de recorrido: andando, nadando, trepando o utilizando una progresión más técnica con cuerdas, en particular el descenso haciendo rápel. Se considera que para que un descenso sea valorado como apto para el barranquismo tiene que combinar por lo menos dos de estas tres características: caudal, verticalidad y carácter encajado. El torrente del Gorg Blau las reúne perfectamente: consta de más de 40 saltos repartidos en más de 6 kilómetros de recorrido entre paredes que llegan a alcanzar los 300 metros de altura. Es de máxima dificultad.

Bibliografía


El archiduque Luis Salvador ya describe Sa Fosca en el tomo VIII de su gran obra, Die Balearen. Miquel Costa i Llobera la menciona en el poema titulado "Torrent de Pareis", un homenaje a la naturaleza salvaje y adusta: "Va per trist roquissar el Torrent d'Albarca / l'horrenda Fosca abarca / les aigües pures davallant del Gorg / i dels dos torrentals per confluència sa greu magnificència desplega, formidable, l'Entreforc". Además del mencionado Els torrents de Mallorca, de Miquel Tries y Nanda Ramon, Miquel Font Editor, Palma (1999), completan la escasa bibliografía el primer volumen de La llarga ruta de l'excursionisme mallorquí, de Gaspar Valero Martí, Editorial El Gall, Pollença (2001), que junto con el segundo volumen (en prensa) recoge esta y otras referencias a Sa Fosca. Paco Alburquerque es el guionista y director de un documental cinematográfico realizado en el año 1987 e IB3 Televisió emitió, en 2010, el programa El misteri de sa Fosca, donde se entrevista a los protagonistas, que recuerdan, tras años, la famosa expedición.

Créditos

Diseño: www.lacomba.com
Texto: Gabriel Lacomba
Traducción al castellano: Maria Gené Gil

"¿Por qué se tienen que subir montañas? Porque están ahi." La frase es del alpinista George Leigh Mallory y es perfectamente extrapolable: ¿Por qué se tenía que cruzar Sa Fosca? Porque estaba allí. Así se resume la filosofía del montañista y por extensión del barranquista.

El torrente del Gorg Blau o Sa Fosca nace en los Tossals Verds y acaba en L'Entreforc, donde se junta con el torrente de Lluc. A partir de este punto de confluencia, los dos torrentes se convierten en uno, el Torrent de Pareis, que desemboca en Sa Calobra. El conjunto se encuentra en el término municipal de Escorca y constituye uno de los paisajes más bellos y abruptos de Mallorca. Fruto del proceso erosivo de millones de años, el modelado cárstico de la roca da lugar a formas caprichosas que constituyen un patrimonio natural verdaderamente único. El nombre de Sa Fosca (literalmente "la oscuridad") viene dado por la circunstancia de que, en el tramo final, el torrente del Gorg Blau está cubierto por los desprendimientos de los bloques de las paredes que impiden la entrada de luz, como si fuera una cueva en completa oscuridad.

Al impacto visual se añaden los aromas de laurel que provienen del bosque que hay en la parte de arriba y el ruido producido por el aleteo de unas cuantas palomas © Foto: Gabriel Lacomba

"Durante muchos años Sa Fosca fue una especie de Everest inalcanzable", Miquel Tries y Nanda Ramon

Sa Fosca es el torrente por excelencia, uno de los más importantes de Europa y por derecho propio un referente para los aficionados al barranquismo de todo el mundo

Hasta mediados de la década de los sesenta, concretamente hasta julio de 1965, Sa Fosca era un terreno virgen, que ningún humano conocido había explorado. El barranquismo llegó bastante tarde a Mallorca: cuarenta y cuatro años después de la muerte de Lucien Briet, fotógrafo, explorador y profesor francés que demostró su pasión por el paisaje de piedra calcárea recorriendo centenares de kilómetros de complicados senderos entre Aragón y Francia, el cual dejó una extensa obra como precursor. Indudablemente, este hecho tardío contribuyó a ir cargando de misterio el lugar, que tomó la categoría de mito: "Durante muchos años Sa Fosca fue una especie de Everest inalcanzable", en palabras de Miquel Tries y Nanda Ramon, autores de Els torrents de Mallorca.

Mientras algunos grupos de espeleólogos, como el que encabezaba Jaume Xaubet, iban tanteando prudentemente entradas y salidas, procurando establecer la mejor estrategia que había que seguir, un grupo de tres jóvenes, atrevidos pero experimentados, se avanzaron a su expedición. Maties Oliver, Tomàs Suárez y Bernadí Morell, provistos de dos cuerdas de cuarenta metros, una de nailon y otra de cáñamo, tres clavos, un martillo y dos lanchas neumáticas de la época, en pantalones cortos y con unas zapatillas deportivas cada uno, se lanzaron a la aventura desde la central eléctrica de Turixant un sábado 24 de julio. Como que el objetivo era completar la excursión en un solo día, la comida que se llevaron, formada por pasas, leche condensada, higos secos, un limón, etc., estaba pensada para que pudieran sobrevivir durante este lapso de tiempo. Ni que decir tiene que con este equipo y la incertidumbre del recorrido, el riesgo que corrían era enorme. Por suerte y después de cuarenta y siete horas salieron de la oscuridad convertidos en héroes. Pasaron dos noches bien abrazados y emparedados entre dos embarcaciones y un día más de lo que tenían pensado para completar el recorrido. Si hay una buena definición de "brusquer", por fuerza ellos se ajustaban. El diccionario define "brusquer" como una persona "que se entrega de manera apasionada a una idea fija".

Con esta mezcla de brío, valentía y temeridad se inició la práctica del barranquismo en Mallorca. A lo largo de los meses y de los años siguientes se perfeccionó la técnica de bajada de este torrente y de otros. De esta primera expedición son curiosos los topónimos puntuales que han quedado: el salto de S'Acollonament (literalmente, "del acojone"), la plaza de Es Tremolor (literalmente "del temblor") o el paso de Es Duro (literalmente, "del duro"), originado por el hallazgo de una moneda de cinco de las antiguas pesetas, perdida en alguna bajada anterior. Queda demostrado que nunca se tiene que intentar hacer barranquismo sin tener suficientes conocimientos y medios.

Actualmente, Mallorca y la Serra de Tramuntana en particular ocupan un lugar preferente en los destinos de escaladores y barranquistas. El atractivo para este público especializado no solo radica en la calidad técnica de los recorridos sino en la belleza de su entorno. Sa Fosca es el torrente por excelencia, uno de los más importantes de Europa y por derecho propio un referente para los aficionados al barranquismo de todo el mundo. En el año 2002 el Govern de les Illes Balears declaró Sa Fosca y el Torrent de Pareis Monumento Natural.


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