Alberca de la antigua fábrica de electricidad en Sa Costera © Foto: Gabriel Lacomba

SÓLLER INDUSTRIAL: TREN Y ELECTRICIDAD

Sabías que...

Jeroni Estades encargó inicialmente el estudio de un ferrocarril Palma-Sóller cuyo trazado pasaba por Valldemossa y Deià. Se solicitó la concesión en el año 1893, pero finalmente el proyecto se desestimó por su elevado coste económico.

En 1903, el industrial Joan Morell propuso la construcción de un ferrocarril directo a Palma que atravesara la Serra d'Alfàbia por medio de un túnel, justo por debajo del Coll de Sóller. Inicialmente también se desestimó este segundo proyecto, pero Jeroni Estades lo retomó en el año 1904. El estudio finalmente fue redactado por el ingeniero Pere Garau: se hizo público el mismo año en el Ayuntamiento de Sóller y recibió, desde el primer momento, el apoyo entusiasta de los vecinos de Sóller.

Bibliografía


Además de la tesis ya canónica e imprescindible sobre el ferrocarril en Mallorca de Nicolau S. Canyelles i Serrano, El ferrocarril a Mallorca, la via del progrés (Documenta Balear, Palma, 2001), el tren de Sóller ha generado abundante bibliografía. Sin ánimo de ser exhaustivo, hay que mencionar el libro de José M. Valero y Eustaquio de la Cruz, Ferrocarriles de Sóller y Mallorca (Editorial Albada, Madrid, 1988) y el de Manuel Maristany y Josep Miquel, Prodigioso tren de Sóller (Barcelona, 1997).

GESA publicó un estudio en dos tomos sobre la electricidad en Mallorca, La electrificación de Mallorca (Gràfiques Jorvich, Palma, 1986). El primer volumen, que comprende el período hasta 1927, contiene mucha información sobre los primeros años de la electricidad en Sóller. Cabe mencionar también el libro de Plàcid Pérez Pastor El Gas S.A. Cent anys d'història. 1892-1992 (Palma, 1992).

Créditos

Diseño: www.lacomba.com
Texto: Jordi Martí
Traducción al castellano: Maria Gené Gil

Según como se mire, las dificultades pueden constituir, más que un obstáculo, un aliciente para el desarrollo de las personas y de los pueblos. Si una comunidad tiene la oportunidad de desarrollarse económicamente y la voluntad firme de hacerlo, los impedimentos orográficos, el aislamiento y la falta de ayuda exterior se acaban salvando con soluciones ingeniosas. Si un grupo humano lo tiene demasiado fácil, puede que se acomode por la inercia de sus facilidades. Por contra, los impedimentos nos espabilan. Un ejemplo paradigmático de superación de las dificultades geográficas es el desarrollo industrial de Sóller en el paso del siglo XIX al XX.

La economía de Sóller experimentó un fuerte desarrollo ya hacia 1830, gracias sobre todo al cultivo de los olivos y los naranjos. El Port de Sóller se convirtió en uno de los puertos exportadores más importantes de Mallorca. La prosperidad provocó un aumento demográfico y muchos vecinos de Sóller emigraron a América y al sur de Francia, lo que permitió abrir nuevos mercados y el desarrollo de una incipiente industria textil. El flujo migratorio aumentó todavía más a partir de 1865, año en el que una plaga acabó prácticamente con todos los naranjos del valle. Esta nueva oleada de emigrantes, instalados en Francia, Bélgica y Suiza, volvió a Sóller con capitales importantes que permitieron el desarrollo y el progreso económico y social que vivió Sóller a principios del siglo XX.

Sa Costera en el municipio de Escorca © Foto: Gabriel Lacomba

Sóller es un caso emblemático del desarrollo industrial de algunos municipios de la Serra de Tramuntana a finales del siglo XIX y principios del XX

Estades quería unir el Port de Sóller y Palma con ferrocarril e inaugurar una línea regular de vapores a Barcelona

Uno de los primeros objetivos fue sacar Sóller de su aislamiento natural: el magnífico paisaje de la Serra d'Alfàbia dificultaba las comunicaciones del Port de Sóller con Palma y con el resto de la isla. Mercancías y pasajeros, que se trasladaban en diligencia, salvaban con muchas dificultades los desniveles de la carretera del Coll de Sóller. Uno de los hitos históricos más significativos fue la inauguración de la línea de tren Palma-Sóller en 1912 y un año más tarde, en 1913, la línea de tranvía hasta el Port de Sóller.

A principios del siglo XX, dada la inhibición del Estado, que apenas invertía en infraestructuras, la electrificación y la construcción de líneas de ferrocarril quedaron a menudo en manos de la iniciativa privada. En el caso de Sóller, el hombre clave fue Jeroni Estades i Llabrés, parlamentario y cofundador de la Compañía de Navegación Sollerense, que financió, con su capital y con aportaciones de la gente del municipio, la construcción del tren y del tranvía entre 1907 y 1913. Estades quería unir el Port de Sóller y Palma con ferrocarril e inaugurar una línea regular de vapores a Barcelona. Solo consiguió la línea de tren, que aún funciona como tren turístico. Para atravesar la Serra d'Alfàbia se tuvieron que perforar 13 túneles –uno de ellos de casi 3 kilómetros– y construir varios puentes –entre otros, el famoso viaducto dels cinc ponts ("de los cinco puentes"). En la línea Palma-Sóller, las primeras máquinas eran de vapor, lo que provocaba muchas molestias a los viajeros dentro de los túneles. La electrificación de esta línea no llegó hasta 1929. En cambio, el tranvía del Port de Sóller fue eléctrico desde el principio, gracias a la electricidad generada por un motor de explosión situado en la misma estación del tren de Sóller.

La compañía El Gas SA había inaugurado el alumbrado de Sóller con gas en el año 1893. En 1908, otra compañía, Eléctrica Sollerense, fundada en 1907, construyó una central hidroeléctrica en el municipio, situada en Sa Costera, que aprovechaba el agua de Sa Font des Verger que manaba hacia el mar. Cerrada la fábrica de electricidad desde los años sesenta, hoy el agua de Sa Costera se canaliza hacia Sóller y Palma. La excursión a Sa Costera es una de las más espectaculares de la Serra de Tramuntana.

La producción de la central de Sa Costera era insuficiente y se completaba con una central termoeléctrica. El Gas SA adquirió los activos de la Eléctrica Sollerense y se hizo cargo de las dos centrales. Como dato curioso, la electricidad generada en Sóller era de 150 voltios. El paso a los 220 voltios empezó en 1969, pero en septiembre de 2010 la Veu de Sóller publicaba que todavía se tenía que iniciar el cambio de los últimos 840 abonados que quedaban con esta peculiar corriente de 150 voltios.


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