Los gigantones de Sand y Chopin en el claustro de la Cartuja de Valldemossa días antes de llevárselos hacia Barcelona © Foto: Gabriel Lacomba

UN INVIERNO EN MALLORCA

Sabías que...

Es en Mallorca donde Chopin compone la mayoría de los 24 preludios op. 28. Se trata de composiciones breves sin título, menos la nº 15, conocida como Gota de agua. El libro de George Sand describe a la perfección la composición de este tema. "La noche en la que él compuso este preludio, las gotas de lluvia resonaban en las tejas de la cartuja y él las tradujo, en su imaginación y en su canto, como lágrimas que caían del cielo." En la película Los sueños (1990), de Akira Kurosawa, suena el Preludio nº 15 durante el fragmento "Cuervos", dedicado a los últimos días del pintor Van Gogh.

Bibliografía


Història de la meva vida
Autora: George Sand
Traducción al catalán: Caterina Calafat
Editorial: UIB-Consell de Mallorca 2010


Historia de mi vida
Autora: Sand, George
Traducción al español: Joan Tomás Oliva
Editorial: Parsifal Ediciones, 1990


Este libro, Historia de mi vida, de George Sand, es su obra magna autobiográfica en la que, de una manera muy matizada y exacta, con una lengua magnífica y exuberante, nos cuenta desde su ascendencia familiar hasta su visión de la escritura con constantes digresiones, críticas, comentarios, reflexiones, dietarios, descripciones de viajes, retratos de personas, amistades y amores, recetas, etc. En estas páginas compagina su vida íntima con la literaria, sus ideas con sus obsesiones.

Créditos

Diseño: www.lacomba.com
Texto: Cesc Mulet
Traducción al castellano: Maria Gené Gil

Fryderyk Chopin se encontraba tan mal que pidió opinión a los médicos y, ya se sabe, uno lo acierta, dos se contradicen y el tercero te mata. El primer médico le dijo que con aquella tos se extrañaba que estuviera vivo, el segundo que se estaba muriendo y el tercero que ya estaba muerto. A decir verdad, aquel invierno de 1838-1839 el músico polaco no dejó la piel en Mallorca. El óbito sucedió diez años más tarde en París, y el "poeta del piano", así llamado, había dejado ordenado que le arrancasen el corazón porque no estaba seguro de no volver a abrir los ojos dentro de la tumba. De manera que su cuerpo reposa en el cementerio de Père-Lachaise en París, mientras que su corazón fue trasladado a la iglesia de Santa Cruz de Varsovia. Pero todo esto es otra historia.

Las montañas de la Serra de Tramuntana son un testimonio vivo de las notas de un piano alojado en las celdas de la Cartuja de Valldemossa. Allí se instaló la célebre pareja formada por Chopin (1810-1849) y George Sand, pseudónimo literario de Aurore Dupin. La escritora francesa (1804-1876) también mantuvo amistad con el músico Franz Liszt, el pintor Eugène Delacroix y los escritores Alfred de Musset, Heinrich Heine, Victor Hugo, Honoré de Balzac, Jules Verne y Gustave Flaubert.

Campanario de la iglesia de Sant Bartomeu, parroquia de Valldemossa © Foto: Gabriel Lacomba

"Seguramente iré a vivir a una encantadora cartuja en el país más bello del mundo; ¡el mar, montañas, palmeras, un cementerio, una iglesia de los tiempos de los cruzados, una mezquita en ruinas, olivos milenarios...!" (Chopin)

"Pero sí es una niña", pensó Sand cuando vio a Chopin por primera vez, mientras que el músico dijo de ella a sus amigos: "Mirad, qué hombretón"

En el libro de registro del puerto de Palma del 8 de noviembre de 1838 consta la entrada de cuatro pasajeros: Chopin y Sand junto con los hijos de ella: Maurice y Solange, fruto de un primer matrimonio. Buscan en Mallorca un invierno más cálido y favorable que el de París. Maurice, que tiene 15 años y sufre una enfermedad reumática, es la excusa para el viaje al sur. Su madre hace poco tiempo que ha conocido a Chopin y también lo invita a salir de los salones parisinos y el estrés de una vida social intensa para planear juntos una estancia provechosa para las musas y la creación. Piensan estar una buena temporada allí, por lo que el músico encargó al fabricante de pianos Pleyel, ya antes de marcharse, que enviara uno hacia a Mallorca. Este piano no llega y el músico escribe: "Mi piano no ha llegado todavía. ¿Cómo me lo habéis mandado? ¿Vía Marsella o vía Perpiñán? Pienso música pero no la hago porque aquí no hay pianos".

El piano Pleyel por fin llegó, pero ya era demasiado tarde, solo unos cuantos días antes de la salida de Chopin y George Sand de Mallorca. Y es que la estancia en el paraíso se tuvo que acortar. En las primeras letras que mandan la escritora y el músico a sus amigos no hay nada que haga pensar que el viaje será un infierno, como más tarde quedará trascrito en el libro de memorias Un invierno en Mallorca, que Sand escribió.

"Mallorca es El Dorado de la pintura [...]. Es la verde Helvecia, bajo el cielo de Calabria, con la solemnidad y el silencio de Oriente" (George Sand).

"Estamos en Palma, entre palmeras, cedros, aloes, naranjos, limoneros, higueras y granados, los árboles que el Jardín de las Plantas no tiene sino gracias a sus estufas. El cielo es de turquesa, el mar, azul; las montañas, de esmeraldas. ¿El aire? El aire es justo como el azul del cielo. Todo el día brilla el cielo y todo el mundo se viste de verano, ya que hace calor. De noche, horas y horas se oyen canciones y el sonar de guitarras. Las casas tienen balcones enormes, de los que cuelgan los pámpanos, y sus muros datan de los árabes... la ciudad, como todo lo que hay aquí, recuerda África. En resumen, ¡una vida deliciosa!" (Chopin).

Maurice se encontraba bien pero Chopin empeoraba cada vez más. Así pues, el 13 de febrero de 1939, salió de Palma el vapor "El Mallorquín" hacia Barcelona, como siempre, con una carga importante de cerdos y cuatro pasajeros como exceso de carga. "Es emocionante el esmero y la ternura con que son tratados estos caballeros (no hablo de los pasajeros) y el cariño con el que se los deja en el suelo", dejó escrito Sand en la recopilación de memorias Un invierno en Mallorca.

Álbum en Facebook